El Aprendizaje Basado en la Realidad (ABR) en los cursos UEFA: en qué consiste y qué objetivo tiene

Durante años, los cursos de entrenador de fútbol en España se estructuraron en dos partes: una primera, teórica (en el aula), y una segunda, práctica, en la que el alumno aplicaba los conocimientos adquiridos en un equipo.

Esta estructura estaba regulada por el Real Decreto 1363/2007, que establecía una separación clara entre los bloques formativos y relegaba las prácticas a un periodo posterior al curso.

Así lo recuerdo tanto cuando hice el UEFA B y el UEFA A en 2007 y 2008, respectivamente, como cuando realicé el UEFA PRO en 2017. Clases de septiembre a junio (aproximadamente) y, posteriormente, las prácticas.

Por suerte, tuve unos profes geniales que nos llevaban regularmente al campo de fútbol para aplicar en el terreno de juego lo explicado en clase. Esto nos permitió acceder a un proceso de aprendizaje más cercano a la realidad.

Sin embargo, tras la UEFA Coaching Convention 2020, se propuso un cambio de modelo: una formación interactiva basada en la realidad (reality-based learning) que favoreciera el aprendizaje en el contexto real de un club.

El nuevo modelo llegó a España en 2021, cuando la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y las federaciones territoriales iniciaron su implantación.

¿Qué supone la introducción del ABR en los cursos UEFA en España? La práctica ya no se concibe como un complemento final de la formación, sino como un elemento presente a lo largo de todo el proceso. Y de esto es de lo que quiero hablarte en este artículo.

¿Qué es el Aprendizaje Basado en la Realidad (ABR)?

El Aprendizaje Basado en la Realidad (ABR) o reality-based learning es una metodología formativa dual definida por la UEFA en su Coaching Convention de 2020 que consiste en que el alumno desarrolle su aprendizaje inmerso en el entorno real de un club de fútbol.

¿Qué implica este nuevo formato? Que el entrenador deba enfrentarse a —y resolver—situaciones reales dentro de un equipo: dirigir entrenamientos, tomar decisiones, realizar correcciones y sustituciones durante un partido, dar una charla motivacional tras un mal resultado, resolver conflictos en el vestuario, etc. Es decir, una formación interactiva basada en la realidad del fútbol.

En este modelo, las “prácticas” no se entienden como algo secundario, sino como el núcleo de todo el proceso formativo. El ABR implica una inmersión constante en el rol real del entrenador, integrando teoría y práctica desde el inicio hasta el final del curso.

¿Qué objetivo persigue el ABR en los cursos UEFA?

El Aprendizaje Basado en la Realidad tiene una finalidad clara: que el alumno aprenda a entrenar… entrenando. “Caminante, no hay camino: se hace camino al andar”. La meta no es solo adquirir conocimientos teóricos, sino también desarrollar competencias aplicables en contextos futbolísticos reales. Para ello, el ABR persigue los siguientes objetivos:

  • Conectar la formación con el empleo, situando al entrenador desde el inicio en un cuerpo técnico.
  • Favorecer la transferencia de los contenidos teóricos al día a día de un club y contrastarlos en situaciones reales: entrenamientos, partidos, reuniones, gestión del grupo, etc.
  • Desarrollar la autonomía profesional del entrenador, así como su capacidad para planificar, analizar, adaptarse y mejorar en función de lo que sucede en su entorno.
  • Evaluar las competencias mediante evidencias generadas en el propio club: diseño y dirección de sesiones de entrenamiento, análisis de partidos, elaboración de informes técnicos, entre otros.
  • Ir más allá de la mera obtención de un título. Garantizar que el alumno termina el curso habiendo adquirido habilidades prácticas y esté preparado para afrontar con solvencia los retos del fútbol actual.

Cómo se articula el ABR en los cursos UEFA

El ABR de los cursos UEFA C, B y A comparte elementos comunes. Aunque la profundidad de los contenidos y las exigencias aumentan progresivamente, el modelo comparte una serie de pilares.

En primer lugar, el ABR debe llevarse a cabo en un club federado reconocido por la federación territorial correspondiente en el que se realice el curso. De lo contrario, no será posible inscribirse en él.

Conozco un caso de primera mano en el que esto resultó ser un problema. Un compañero que no residía en España y al que estuve ayudando con una consultoría tenía pensado inscribirse en el curso UEFA A que ofrecía la Federación de Castilla y León y realizar las prácticas en otra Comunidad Autónoma aledaña. No se lo permitían… ¿Por qué? Una de las condiciones para inscribirse en el curso era completar el ABR en un club de dicha región.

Por otro lado, para realizar el ABR en los cursos UEFA, el alumno debe contar con el acompañamiento de dos tutores coordinados: uno asignado por la propia Escuela de Entrenadores, que guía su progreso desde el punto de vista pedagógico, y otro dentro del propio club, habitualmente un técnico de fútbol con experiencia, que ejerce como referente en el contexto práctico.

Si bien el ABR debe desarrollarse preferentemente en un único club, se contempla la posibilidad de realizarlo en dos, siempre que exista una justificación y que el cambio no afecte negativamente al proceso de aprendizaje.

Durante todo el proceso, el alumno deberá dejar pruebas tangibles de su trabajo en el club. Esto implica documentar sesiones de entrenamiento, análisis de partidos, informes técnicos y otras acciones que evidencien la labor que ha desempeñado en el equipo. Estas evidencias no son simples trámites: forman parte del sistema de evaluación del curso, por lo que deben estar correctamente elaboradas, contextualizadas y alineadas con los objetivos del programa formativo.

Diferencias del ABR según el nivel UEFA

Aunque todos los cursos UEFA comparten una base metodológica común, el desarrollo del ABR se adapta a las exigencias y los objetivos de cada nivel. Esta progresión responde tanto al perfil del alumno como a las competencias que se pretenden alcanzar en cada etapa.

UEFA C: Introducción guiada al entorno del fútbol base

En el curso UEFA C, el ABR representa la primera experiencia guiada del alumno en un entorno de entrenamiento real en el fútbol base. Tiene una duración aproximada de seis meses y se desarrolla en categorías de formación, desde prebenjamín hasta cadete. El objetivo es aprender a planificar sesiones, aplicar tareas en el terreno de juego, participar en la dinámica del equipo y analizar situaciones básicas de partido.

El acompañamiento del tutor es constante —tanto desde el club como desde la Escuela—, lo que convierte la retroalimentación en el eje del aprendizaje. El total de horas prácticas representa más de la mitad del curso (130 de las 250 horas totales). El proyecto final se orienta al desarrollo de los jugadores y a la comprensión del proceso de entrenamiento en edades tempranas.

UEFA B: Consolidación metodológica y trabajo por principios

El ABR del curso UEFA B se extiende durante una temporada completa (10 meses). El alumno deberá actuar como primer entrenador o asistente de un equipo de fútbol 11 en categorías que incluyen: infantil, cadete o juvenil (excepto División de Honor Juvenil), la última categoría sénior masculina territorial, femenino base o sénior autonómico.

Aquí, el enfoque trasciende el desarrollo individual y profundiza en aspectos colectivos: la elaboración de sesiones alineadas con los principios del juego, la preparación de microciclos y la búsqueda de soluciones tácticas ante las diversas realidades de la competición.

Las exigencias aumentan: sesiones dirigidas, análisis de partidos, seguimiento del rendimiento de los jugadores, elaboración de propuestas metodológicas… Todo ello suma 260 horas de trabajo de campo en un curso total de 450 horas. El proyecto final debe reflejar una planificación estructurada, su aplicación real y una reflexión posterior.

UEFA A: Contexto competitivo y modelo de juego propio

En el curso UEFA A, el ABR exige una inmersión en un equipo sénior amateur nacional o un juvenil de élite (División de Honor). Aunque la duración mínima establecida por la UEFA es de seis meses, en la práctica suele abarcar una temporada completa.

El alumno debe formar parte de un equipo de fútbol 11 en una de las competiciones promovidas y organizadas por la RFEF o por una de las 54 federaciones regionales, en la que asuma responsabilidades como primer entrenador o técnico asistente.

El foco se traslada a aspectos técnicos avanzados: gestión de entrenamientos, análisis de rivales, elaboración de planes de partido y toma de decisiones durante el juego. Todo el proceso debe reflejarse en un proyecto final: un modelo de juego propio, contextualizado, con planificación de microciclos, estrategias específicas, mecanismos de evaluación y evidencias prácticas como vídeos, informes y sesiones grabadas. Este bloque representa 460 horas prácticas de un total de 750 horas del curso.

Consejos para aprovechar al máximo el ABR en los cursos UEFA

El Aprendizaje Basado en la Realidad (ABR) no es un añadido que se suma al final de los cursos UEFA de manera descontextualizada, sino el eje sobre el que girará toda tu formación durante ellos. Desde el primer día, debes asumir un papel activo, ser organizado y mostrarte crítico con todo lo que haces. ¿Cómo puedes aprovecharlo al máximo? A continuación, te ofrezco algunas pautas clave.

  • Elige bien el club. Tu entorno de prácticas marcará, en gran medida, tu experiencia en ellas. Asegúrate de que el club o la academia de fútbol encaje con tu disponibilidad, tu nivel de exigencia y tus objetivos profesionales y formativos. No busques solo comodidad: busca un club que te ofrezca los desafíos necesarios para ir creciendo día a día.
  • Habla con tu tutor del club desde el inicio. Establece una relación cercana que te permita tener claras las expectativas, cómo organizar el trabajo y el tipo de apoyo que recibirás durante toda tu estadía en el club.
  • Registra en un diario todo el proceso de aprendizaje. Puedes anotar lo que has hecho antes, durante y después de las sesiones de entrenamiento, así como reflexiones sobre los partidos, los problemas que hayas afrontado y cómo los has resuelto, etc. Llevar un registro de todo ello te permitirá analizar de manera más objetiva tu progresión y te resultará clave para la evaluación final.
  • Planifica la entrega de los trabajos con antelación. Durante el curso tendrás que presentar sesiones, análisis, informes y un proyecto final. Si lo dejas para el último día, lo más probable es que el trabajo se te acumule en el peor momento de la temporada. ¡Como al típico alumno que estudia para el examen la noche antes! Procura ser organizado e ir completando las tareas cuando correspondan.
  • Pide feedback continuo. No esperes a que te corrijan: solicita que lo hagan de forma regular. Aprovecha tu cercanía con ambos tutores para que te den su opinión (crítica) sobre cómo lo estás haciendo.
  • Aplica la teoría a la práctica. Todo lo que aprendas en clase debe tener una aplicación real en lo que haces con tu equipo. No te limites a comprender los conceptos que se explican en el aula: ponlos en práctica en el terreno de juego, adáptalos a tu realidad y reflexiona posteriormente sobre los resultados. Ahí es donde se genera el verdadero aprendizaje.

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