Ser entrenador de fútbol implica toparse con una realidad que rara vez coincide con nuestras expectativas iniciales. Muchos sueñan con vivir del fútbol y entrenar en grandes ligas, pero la realidad a la que se enfrentan suele ser mucho más compleja.
A lo largo de mi trayectoria, he experimentado momentos que reflejan distintas situaciones en las que se puede encontrar un entrenador durante su carrera: comenzar a entrenar desde cero sin haber sido jugador, dejar de entrenar por cuestiones personales o laborales y, finalmente, buscar oportunidades fuera de mi país con el objetivo de vivir del fútbol.
Con este artículo abordo estas tres realidades, contrastando lo que un entrenador puede esperar en cada una de ellas (expectativas), con su realidad objetiva. Lo haré a través de mi experiencia personal, mostrándote cómo puedes enfrentarte cada situación con una mentalidad realista que te ayudará a seguir avanzando en tu carrera como entrenador.
El inicio: comenzando tu carrera como entrenador de fútbol
Expectativa
“Quiero comenzar a entrenar para poder vivir de mi trabajo como entrenador en un futuro.”
Realidad
Cuando uno decide ser entrenador, suele imaginarse escalando rápidamente, obteniendo oportunidades en equipos profesionales y generando suficientes ingresos como para vivir de ello. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de los entrenadores comienzan desde muy abajo, sin ninguna remuneración económica (o mínima), acumulando experiencia en ligas menores, academias o clubes de barrio.
En mi caso, mi inicio fue especialmente difícil porque no tenía experiencia previa como jugador. Empecé en la liga de barrios de mi localidad, sin contactos ni referencias que me ayudaran a crecer de forma rápida. Durante un par de años, me dediqué a entrenar en ese contexto, aprendiendo desde la práctica y aplicando mis propias ideas sobre el entrenamiento.
Con el tiempo, comprendí que, si quería avanzar como entrenador, debía formarme adecuadamente. Fue entonces cuando me puse a buscar información sobre los cursos de entrenador, mucho menos habituales y accesibles entonces que en la actualidad, donde hay más opciones formativas. Tuve la fortuna de descubrir que iban a organizar el Nivel 1 (actual UEFA B) en Ronda y me inscribí.
Mientras me formaba en el curso de entrenador, hablé con el club de mi localidad y me ofrecí para entrenar. Poco después me hice cargo del equipo infantil, iniciando mi trayectoria en el fútbol federado. Recuerdo que en mi primer partido oficial en un banquillo Peña Compadres de Marbella nos marcó diez goles. Gajes del oficio… de los que también se aprenden.
Cómo alinear tus metas con tu realidad
- Comienza a entrenar en cualquier categoría, aunque no sea lo que esperabas. Recuerda que estás comenzando, así que se trata de ir dando pequeños pasos para ir creciendo.
- Infórmate sobre las diferentes opciones formativas disponibles en tu país, incluso si no es obligatorio para entrenar a un equipo federado.
- Toma la iniciativa y preséntate a los clubes o academias de tu ciudad. Puedes ofrecerte incluso como técnico asistente.
- Sé paciente y constante: recuerda que cada experiencia suma para el futuro.
Objetivo realista: obtén experiencia a cualquier nivel, establece una base sólida de conocimientos (forma y/o no formal) y construye tu red de contactos.
Retomar tu carrera como entrenador tras un parón
Expectativa
“Quiero regresar a los banquillos la próxima temporada.”
Realidad
Volver a entrenar después de un tiempo lejos de los banquillos puede que no resulte sencillo para muchos técnicos. La rapidez con la que lo consigas dependerá de diversos factores.
Si tienes una trayectoria como jugador y entrenador consolidada, contactos dentro del mundo del fútbol y experiencia en diferentes clubes, es muy probable que puedas reengancharte fácilmente.
Sin embargo, si tu carrera fue más corta, si te mudaste a una nueva ciudad donde no te conocen o si pasaste mucho tiempo lejos de los banquillos, es posible que tengas que comenzar desde más abajo de lo que esperas.
Debes entender que el fútbol está inmerso en una constante evolución y que pasar un tiempo prolongado ajeno a este mundillo puede significar perder contacto con nuevas realidades. Retomar no siempre será inmediato, pero es posible dando los pasos correctos.
Cómo alinear tus metas con tu realidad
- Evalúa tu situación actual de manera objetiva.
- Reconecta con antiguos colegas del mundo del fútbol, incluyendo entrenadores, directores deportivos, coordinadores de academias, etc.
- Acepta roles que te permitan recuperar visibilidad, aunque no sean la posición que deseas.
- Sigue formándote mientras buscas nuevas oportunidades.
Objetivo realista: volver a entrenar en cualquier rol disponible, utilizando la primera oportunidad como trampolín para dar el salto a un banquillo que se ajuste mejor a tu perfil.
Salir al extranjero: un nuevo reto profesional
Expectativa:
“Quiero un cambio en mi vida profesional. Quiero poder dedicarme por completo a entrenar y vivir de ello. Durante el tiempo que he estado entrenando en mi país, nunca he podido hacerlo. Para conseguirlo, debo salir al extranjero, donde sí hay posibilidades reales de vivir de mi trabajo como entrenador.”
Realidad:
Salir a entrenar al extranjero puede ser una gran oportunidad a nivel profesional, pero no suele ser un camino fácil ni inmediato. Existen diferentes formas de buscar trabajo fuera de tu país:
- A través de un representante o agencia: pueden mover tu perfil en países donde haya demanda de entrenadores.
- A través de tu club, si cuenta con presencia internacional: algunos clubes ofrecen proyectos en el extranjero a los entrenadores que poseen un determinado perfil y tienen inquietudes por expatriarse.
- Por tus propios medios: si no tienes nadie que te pueda echar una mano en ese sentido, será necesario que te pongas las pilas y busques la oportunidad por cuenta propia. Puedes hacerlo hablando con tu red de contactos, postulando a ofertas de empleo como entrenador e incluso enviando tu currículum a academias y clubes por iniciativa propia.
Mi primera experiencia profesional fuera de España fue en India, y logré conseguirla por mis propios medios. Para ello, primero contacté con los dos entrenadores españoles que trabajaban en la empresa que finalmente me contrató. Encontré sus correos electrónicos en un artículo del diario Marca donde relataban su experiencia en India.
Tras escribirles, ellos hicieron llegar mi currículum a la empresa, que, meses después, se puso en contacto conmigo para ofrecerme una oportunidad. El éxito al salir al extranjero dependerá en gran medida de tu capacidad para adaptarte culturalmente y tu determinación para buscar activamente oportunidades profesionales.
Además, hay aspectos adicionales a considerar cuando decides expatriarte para entrenar fuera de tu país:
- Debes conocer el idioma del país donde quieres entrenar en el caso de que no se hable tu lengua materna.
- Tendrás que adaptarte a la cultura futbolística y social del nuevo país.
- Es fundamental que conozcas los requisitos necesarios para obtener un visado o permiso de trabajo, en caso de que lo requieras.
Objetivo realista: investiga sobre las opciones fuera de tu país, habla con entrenadores expatriados que conozcas, construye un currículum potente y establece una estrategia clara para encontrar tu primera oportunidad laboral en el extranjero.
Ajusta tus expectativas a la realidad
Cada una de las tres etapas o fases en la carrera de un entrenador de fútbol que hemos mencionado te pondrá ante un reto de diferente calado. Tanto si estás comenzando a entrenar, como si quieres volver a los banquillos después de un parón por motivos personales o estás buscando una oportunidad en el extranjero, lo más importante es que sepas ajustar tus expectativas a la realidad.
A partir de encontrar el punto de partida realista, podrás tomar las decisiones pertinentes para seguir avanzando hacia la consecución de objetivos más exigentes.
El camino no es fácil, pero si algo he aprendido por mi propia experiencia, es que cada paso cuenta. Mantén una mentalidad abierta, sé constante en tu formación y proactivo en tu búsqueda de oportunidades. Así, con el tiempo, las oportunidades que buscas acabarán llegando.